A escasos cinco minutos del Politécnico Grancolombiano por el costado sur, existe una vía destapada que comunica con un barrio llamado Pardo Rubio, perteneciente al igual que la institución Universitaria a la localidad de Chapinero es aún desconocido por muchos, por esta razón decidimos visitarlo para ver como es la estructura del barrio y como es la vida de sus habitantes, así fue como trascurrió nuestra visita:
El pasado sábado 28 de marzo, al medio día, iniciamos nuestra caminata desde la Institución Universitaria Politécnico Grancolombiano, tomamos la vía que hay en el costado sur luego de atravesar el parqueadero que se encuentra frente a la biblioteca, el cielo estaba despejándose ya que había lloviznado durante la mañana, eso dificulto un poco nuestro avance pues la carretera por no estar pavimentada presentaba charcos y barriales.
Observamos en nuestro recorrido además de los árboles del cerro una panorámica de la ciudad de Bogotá, luego de cinco minutos de estar caminando, divisamos dos edificaciones, cada una a un lado del camino y al fondo se veía el barrio al cual nos dirigíamos.
Al llegar a la entrada del barrio nos dimos cuenta que las edificaciones eran propiedad de la Universidad Antonio Nariño, en una de las sedes funciona la "Estación meteorológica 2120690", en la calle donde ésta se encuentra ubicada el común denominador son las tiendas, como era sábado al medio día vimos a varios jóvenes consumiendo alimentos y cerveza, inferimos que la mayoría eran estudiantes de la UAN (Universidad Antonio Nariño).
Lo primero que hicimos fue dar un paseo de reconocimiento por el sector, como el barrio está ubicado en el cerro, el desplazamiento implicó un constante subir y bajar por las calles del barrio, es un barrio con características rurales ya que limita al oriente con el bosque del cerro, y encontramos un señor de sombrero halando un burro, que vive en rancho ubicado en lote lleno de vegetación.
Las viviendas son de arquitectura variada, hay algunas totalmente acabadas, otras con arreglos pendientes y hay varias que están en proceso de construcción; aunque la mayoría tienen terraza, el lugar perfecto para extender ropa, los que no tienen extienden en cercas de alambres de púas fuera de la casa.
Las calles están enmarcadas por canales construidos para las aguas lluvias, por la disposición y ubicación de las calles, se percibe que no fueron planificadas, es decir que primero se construyeron las casas y luego pavimentaron las calzadas.
En el recorrido encontramos la Parroquia Barrio Pardo Rubio, ubicada en la transversal 4 este calle 44, que en ese momento se encontraba cerrada.
Bajando por la misma calle del templo, encontramos el comedor comunitario Pardo Rubio, donde no pudimos encontrar a nadie que nos diera información de su funcionamiento y capacidad de atención a comensales. Una habitante del sector nos comento que había dejado de funcionar hace poco.
Al lado del comedor comunitario está la sede del Colegio Madre Teresa Titos Garzón que según unos niños que se encontraban jugando en el polideportivo ubicado en frente, no se encontraba en funcionamiento y debían tomar clases en los colegios de los barrios vecinos. Al parecer el colegio dejo de funcionar a finales del año anterior por problemas entre directivas y la alcaldía.
En el sector hay una construcción de la Obra de reforzamiento estructural C.D.I Casa Vecinal "Jardín la paz" proyectado para prestar atención a 170 niños.
En el sector además de tiendas hay cafés Internet y misceláneas donde venden minutos y hay servicio de fotocopiado.
Flaminio Fajardo Tovar, de 44 años de edad, dedicado a la seguridad privada trabaja para Serviconfort Ltda, entidad encargada de la seguridad de La Empresa de Acueducto de Bogotá, es el vigilante del tanque de almacenamiento del barrio Pardo Rubio, desde donde se distribuye el agua para todo el sector y barrios aledaños. Don Flaminio cumple turnos diurnos durante tres días, luego 24 horas de descanso, para los siguientes tres días cumplir turnos nocturnos, nuevamente 24 horas de descanso y así sucesivamente. Afirma que "gracias a Dios en este sector la seguridad es muy buena", teniendo en cuenta que solo hay un vigilante por turno.
Según una habitante del sector el servicio de la estación de bombeo del acueducto es bueno pero tiene sus fallas, porque cuando se acaba el agua del tanque de almacenamiento cortan el servicio, el mes pasado lo cortaron en dos ocasiones durante 24 horas.
Cuentan con una ruta de transporte desde hace cuatro años, algunos utilizan el sistema de transporte del Politécnico, que consideran excelente y lo prefieren por ser gratuito, otros el de la UAN, pero en ese tiene que pagar 700 pesos
Los habitantes coinciden que el sector es seguro, pero como en cualquier parte de Bogotá la noche tiene sus riesgos, nosotros particularmente caminamos tranquilos por el barrio equipados con nuestra cámara digital en la mano y no se nos presento ningún inconveniente.
Al parecer las manzanas se encuentran conformadas por familias y esto se debe a que la conformación del barrio se inicio por las familias que trabajaban en los chircales
De la "Hacienda Barro Colorado" propiedad de los hermanos Pardo Rubio donde se dedicaban a la extracción del barro colorado, un tipo de arcilla especial para la fabricación del ladrillo, que solo se conseguía en los cerros.
Según la publicación de la Alcaldía Mayor de Bogotá y el Instituto Distrital de Cultura y Turismo BOGOTÁ Panorama turístico de 12 localidades "...los Pardo Rubio, agobiados por las deudas, se ven en la necesidad de vender parte de sus terrenos. En 1953, venden una parte al Ministerio de Defensa y se inicia la construcción del Hospital Militar Central. Esta construcción obligó a algunos trabajadores a buscar terrenos en la parte más alta. Por otra parte, Alejandro Pardo hipoteca un terreno en la parte alta de la finca, pero al no poder pagar la deuda, el banco remata las tierras. Otra de las deudas que no se podía cancelar eran las cesantías de los trabajadores, por lo que, a la muerte de Alejandro Pardo Rubio, se resuelve entregar un lote a cada uno de los trabajadores. De esta manera surgen los barrios Pardo Rubio, en honor a sus antiguos patronos, y San Martín de Porres, nombre sugerido por el padre Madero, párroco de la iglesia de Chiquinquirá. Por otra parte, la hacienda de don Antonio Muñoz, que se ubicaba entre la de los Pardo Rubio y la de los Ferré Amigo, fue loteada por sus herederos tras su muerte. Sin embargo, no se logró definir el tamaño y la ubicación exacta de cada uno de los 50 lotes, y al no aparecer los compradores, varias familias se ubicaron en la zona y crearon el barrio Mariscal Sucre."
En otra publicación titulada UN SIGLO HABITANDO LOS CERROS VIDAS Y MILAGROS DE VECINOS EN EL CERRO DEL CABLE que surgió como producto del proyecto "Memoria barrial, convivencia social e integración juvenil en la parte alta de Chapinero" Bogotá, 1996-1997 encontramos un testimonio que hace referencia a la génesis del barrio que al parecer se da en 1953: "... el patrón le pidió que empezara a ubicar a la gente cerca del tanque de agua que abastecía al Hospital Militar, que quedaba en lo que actualmente son los límites de los barrios de San Martín y Pardo Rubio, en la Carrera 2ª Este. Ese tanque todavía está ahí. Como nos volvimos a quedar sin tierra y sin casa para vivir, yo le dije al patrón que no tenía cómo construir nuevamente el rancho, entonces me dijo "vaya escoja usted su lote y yo le ayudo", y la ayuda fueron dos burros de los que se utilizaban para bajar el carbón. Con ellos empecé a subir el ladrillo de la fábrica hasta la loma, para hacer mi casita. Y desde esa época, hace ya más de cuarenta años, estamos por acá y no nos hemos movido más y yo espero que mis hijos tampoco se muevan más, que ya nos quedemos aquí".
Todo indica que antes de morir el señor Alejandro Pardo Rubio se asocia con otros inversionistas de la ciudad para construir el barrio Pardo Rubio nor-occidental, abajo de la actual Avenida Circunvalar y vecindario muy diferente al barrio Pardo Rubio nor-oriental, arriba de la misma avenida. En este último, vivirán los engabadores, horneros, carretilleros, carboneros y conductores que laboraban en la fábrica de su hermano Eduardo Pardo Rubio. Finalmente, Alejandro fallece en 1953.
De regreso nos sentimos satisfechos porque el clima estuvo a nuestro favor, nos iluminó un sol resplandeciente y logramos el objetivo, conocer y hablar con algunos habitantes del barrio Pardo Rubio.
Álvaro Méndez
